La decisión de implementar BPM en una organización es aplicable a una de cualquier tipo y tamaño. Pero para no obtener un resultado que no concuerde con las expectativas hay que entender que significa. En GlobalLogic, conjunto con un grupo de profesionales en la materia intentamos esclarecer qué objetivos persigue y llegamos al siguiente enunciado:

BPM es una práctica que Analiza, Modela, Gestiona y Gobierna los Procesos de Negocio de una empresa”.

De la definición anterior se desprende el hecho de explicar que es un proceso de negocio y cuál es su ciclo de vida o de madurez, ya que BPM implica gestionarlos y gobernarlos.

Un proceso de negocio es un conjunto de tareas, automáticos o manuales, ordenadas con el fin de cumplir un objetivo, que además se encuentra alineado a los objetivos tácticos y estratégicos que posea la organización.

El hecho de diseñar e implementar un proceso de negocio no es noticia nueva, pero es sabido que el contexto en el que se desenvuelve una organización cambia constantemente y como consecuencia, debe adaptarse a estos para continuar siendo competitiva en el mercado. BPM propone que ante estos cambios los procesos definidos no se mantengan estáticos ni sean descartados y desarrollados nuevamente sino que una vez puestos en ejecución sean optimizados y adaptados a las nuevas necesidades hasta que realmente sea necesaria una reingeniería de los procesos por la obsolescencia de estos.

Podemos agregar que la práctica busca ver a una organización como un conjunto de procesos. Como siempre, no se puede solucionar todo con una única tecnología y esta no es la excepción, solo es una capa más que se debería apoyar en una arquitectura de integración sólida, es por esta razón que generalmente se escucha el acrónimo BPM acompañado del de SOA (Service Oriented Architecture).

Para poder llevar a cabo exitosamente esta práctica, uno de los conceptos más importantes sobre el cual se basa es la retroalimentación entre el proceso e indicadores, resultado de la medición de distintos parámetros de negocio. Los indicadores que surgen como resultado de la ejecución del proceso, a menudo se utilizan para tomar decisiones tácticas pero estos mismos también deben ser utilizados como entrada para el análisis de adaptación del proceso, ya que como mencionamos antes se encuentran alineados con los objetivos empresariales.

Como conclusión final de esta breve introducción me gustaría aclarar que BPM no es un software ni tampoco es un producto, aunque en el mercado existen distintos tipos de herramientas que facilitan el desarrollo y la mantención de los procesos, conocidos como BPMS (Business Process Management Suite), sino que como mencionamos anteriormente corresponde a una práctica o una disciplina.  Además el éxito a través del tiempo depende de la actividad de monitorear el comportamiento de los procesos y de llevar a cabo las optimizaciones necesarias a lo largo de su vida útil.