Por Juan Bello, VP Digital Solutions de GlobalLogic.
En momentos en que algunos plantean un retroceso en el manejo de información y transacciones, es vital poder mostrar transformaciones tecnológicas cuya finalidad es cambiar el mercado y evolucionar hacia el futuro. En este sentido, es importante compartir innovaciones disruptivas que representan avances significativos y se presentan como lo que viene en la industria.Lo más importante, es entender que estamos ante una re-definición de la forma en que nos relacionamos con los bancos, producida por la invasión de la digitalización. De esta manera, cada vez más los usuarios de “apps” y plataformas “user-friendly” se vuelcan a los canales digitales para realizar operaciones de cuentas online, subiéndose a la nueva tendencia.Estamos ante un mercado bancario donde la preferencia de los usuarios se transforma: según un estudio realizado por Fujitsu European Financial Services en 2016, entre los jóvenes nativos digitales, casi la mitad (46%) usarían múltiples marcas existentes para satisfacer las diferentes necesidades financieras. A su vez, empresas ágiles de tecnología financiera (fintechs), así como poderosas compañías de grandes tecnologías (bigtechs), están invadiendo mercados previamente dominado por los bancos. ¿Qué implica esto para el negocio bancario? Que las fintechs y NeoBancos capturarían parte del negocio bancario, lo cual significaría que un 60% y el 40% de las ganancias, exceptuando hipotecas, se esperan puedan irse en manos de nuevos operadores en la próxima década.

Entonces, para seguir siendo competitivos, los bancos tradicionales necesitan innovarse, ya que son parte de una industria que se está transformando día a día, a un ritmo en el cual surgen nuevas soluciones tecnológicas constantemente, mientras que los clientes demandan más de ellos. Para enfrentar ese desafío tienen que considerar tres aspectos: cultural, tecnológico y metodológico, cada uno con sus respectivas particularidades. De esta manera, son capaces de observar que la transformación digital se ha convertido en un hecho, considerando que en todo el mundo las empresas de base digital se están expandiendo rápidamente y posicionándose como fuertes competidores para las empresas tradicionales del rubro.El negocio bancario es hoy tan dinámico como cambiante; la combinación de tecnologías y cambios regulatorios producidos en los últimos años permitió que muchos jugadores se destaquen en el negocio de servicios financieros. Desde retailers que emiten tarjetas de crédito hasta compañías como Paypal o PayU, que permiten enviar dinero a alguien, independientemente de dónde estén en el mundo.El futuro del sector financiero se ha convertido en un espacio donde se podrán resolver diferentes necesidades de los usuarios de manera rápida, cómoda y segura. Frases como: “este negocio cobra con su app de Square”, “pague sus importaciones a través de TransferWise” y “cuando necesite financiamiento, use MarketInvoice para descontar facturas”, serán parte comunes entre los consumidores que ya han incorporado en sus rutinas el uso de tecnologías para mejorar y agilizar su calidad de vida.

En este sentido, el acceso digital a los servicios bancarios se vuelve imprescindible para los usuarios. El desafío es crear productos que más allá de establecer una omnicanalidad con una asistencia disponible en un horario 24/7 y en varias plataformas haciendo foco en canales claves como smartphones y tablets, permita la creación de valor en forma proactiva, creando experiencias acorde con la realidad de los diferentes tipos de usuario, priorizando una estrategia 100% digital.