El éxito en los negocios es una cuestión temporaria: la competencia obliga a las compañías a ser efectivas y a innovar para mantener su ventaja en el mercado. Los startups comprenden intrínsicamente este principio, lo que explica el motivo de sus resultados con bajos recursos. Entonces, ¿qué pueden aprender las grandes corporaciones de este tipo de compañías?
 

Por Yuriy Koziy

Mi experiencia en startups

Hace dos años participé de una hackatón por primera vez. En este evento, equipos espontáneos de extraños se reunían para generar prototipos durante un fin de semana. Conocí gente fantástica con una característica común: todos ellos querían hacer del mundo un lugar mejor. Durante 48 horas, estas personas trabajaron con pasión generando código, explorando diseños y mercados, y mucho más. Todos dejaron de lado su zona de confort, y de hecho durmieron sólo unas horas. Pero por más exhaustos que estuvieran, seguían adelante por la motivación de sus ideas.

En esta hackatón, que se hizo en el Kyiv Polytechnical Institute, mi equipo ganó inesperadamente. Nuestro producto, motify.me, se enfocaba en ayudar a las personas a cumplir sus sueños mediante la comunicación con otras que ya lo hubieran logrado. En apenas unos meses, con un prototipo inicial y una presentación de PowerPoint, recibimos inversiones a cambio de acciones en el startup. De esta manera, de repente me convertí en el dueño de una compañía americana con inversores ucranianos.

Si bien finalmente decidimos cerrar el proyecto, esta experiencia me llevó a analizar las actividades operativas de startups y grandes compañías, sobre todo porque los primeros suelen ser mucho más efectivos. Inicialmente, parecía que la clave estaba en el tamaño de la compañía. Sin embargo, rápidamente me di cuenta que este factor no era determinante: lo importante es la habilidad de tomar decisiones rápidamente por parte de la compañía. A esto se le suma su flexibilidad, la falta de burocracia, además de la integración de las nuevas tecnologías y tendencias de la industria. En resumen, la palabra clave para lograr mayor eficiencia es nada menos que “innovación”.

 

¿Por qué las compañías necesitan innovar?

No hay mejor sistematización del ciclo de vida de una compañía que la desarrollada por Ichak Adizes. Este autor asegura que desde su infancia la empresa debe mantenerse flexible, sostener un espíritu emprendedor entre sus ejecutivos, y concentrarse en crecer y ganar su lugar en el mercado. El problema es que por lo general, una vez que la compañía llega a este punto (llamado la etapa de estabilidad), experimentar con nuevas ideas comienza a perder peso en las prioridades de la empresa.

Paradójicamente, las compañías necesitan más de las innovaciones cuando llegan a las etapas de maduración. Esta es la razón por la cual adquieren a sus competidores, los cuales se ven como más flexibles y prometedores (como la compra de WhatsApp por parte de Facebook). A través de este enfoque, las compañías se sienten “jóvenes” nuevamente y refuerzan sus posiciones en el mercado.

 

¿Dónde comenzar?

Para mantener el éxito en el mercado, la empresa debe monitorear innovaciones, incluyendo tecnologías (que tienden a cambiar rápidamente), procesos, marketing y más. A continuación comentamos algunos pasos que pueden mejorar la innovación dentro de una compañía.

 

Desafía los enfoques tradiciones

*Aprovecha la creatividad de los equipos para completar tareas

*Intensifica la cooperación entre los departamentos y los directivos

*Considera que más puedes hacer por tus clientes

 

Cultiva un espíritu emprendedor

*Fija metas ambiciosas y entrega libertad a los empleados

*Aprovecha eventos de startups, sea individualmente o en equipo

*Inicia hackatons dentro de la compañía

 

Evoluciona y educa a tus empleados

*El aprendizaje a distancia es cada vez más una herramienta útil para mejorar la creatividad

*Aprovecha charlas de TED en línea y refresca tu biblioteca corporativa

*Participa de conferencias profesionales.

 

En resumen

La clave para mantener el éxito en los negocios es no quedarse quieto, no quedarse satisfecho con los resultados obtenidos. La historia nos ha mostrado muchos ejemplos de grandes compañías que han tenido que ceder terreno antes nuevos e innovadores competidores. Las empresas realmente grandes son aquellas que hacen del aprendizaje y la evolución uno de sus pilares de funcionamiento. La innovación en el pensamiento es el cimiento del éxito en el mercado.